Con este impulso de la ciudad Inteligente, se pretende mejorar la gestión municipal, reducir el gasto público y mejorar la calidad de los servicios públicos municipales. Ello supondrá un acercamiento a los vecinos y vecinas, basado en los principios de buen gobierno, transparencia y participación ciudadana.
Para alcanzar este modelo de Smart City, se pretende definir una estrategia que estará basada en un análisis previo, que valore las necesidades y deficiencias puestas de manifiesto, por los grupos de trabajo internos y externos (ciudadanía y empresas del municipio) de la Corporación.